27 de octubre de 2009

Si es que me vais a matar a disgustos...

Leído en la edición digital de El País del pasado 22 de octubre, dentro de un artículo sobre las torturas con música a presos de Guantánamo:

En declaraciones al periódico estadounidense [el Washington Post], Rosanne Cash, hija del fallecido Johnny Cash, asegura que se sintió "absolutamente disgustada" cuando conoció que canciones suyas o de su padre fueron utilizadas con los arrestados.

No incluyo el enlace web, ya que el artículo ha sido reemplazado desde entonces por una versión actualizada y ampliada que no incluye la cita de arriba.

Aquí, la cita del Post:

The singer-songwriter (and daughter of Johnny Cash) said she reacted with "absolute disgust" when she heard of the practice.

Disgust nunca debe traducirse por disgusto. Es un falso amigo. Su sentido negativo supera, y con creces, al que tiene la palabra disgusto en castellano: significa asco o, según el contexto, indignación. En este caso, hablando de Rosanne Cash, no diríamos que se sintió absolutamente disgustada, sino más bien que el hecho de que se usaran temas suyos o de su padre durante las torturas le indignó profundamente.

Otra cosa que chirría un poco, aunque no venga muy a cuento, es el "cuando conoció que" en lugar de "cuando supo que" o "cuando se enteró de que".

2 comentarios:

sole dijo...

En el País están sembrados desde hace unos cuantos años ;)

Ya no son sólo las traducciones ésas que mentas (y que me pregunto si son una copia literal de lo que les envia EFE, sin revisar). Es que a veces se dejan párrafos cortados, otras veces montan frases de un párrafo con el otro...

Es súperdivertido. Un "encuentre los ocho errores en esta edición" :P

Anna Sanjerónimo dijo...

Dígote si están sembrados... Hace un mes o así, colgaron un mapa multimedia con todas las sedes olímpicas de la era moderna. En el mapa, Tokio, Seúl y Pekín estaban en Rusia (o sea, Tokio estaba en el continente, para alucinar) y Amberes estaba en Suecia ^^U.